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Lily Salvo

Lily Salvo Torres: Me condenaron a ser humana una cálida mañana de un verano perdido en los recuerdos. Enjaulada, la única forma que encontré de escapar de esta prisión, fue a través del arte. El ballet dio sentido a mi cuerpo, la pintura me hizo ver las maravillas de la naturaleza y sus colores y la poesía me permitió  volar sin pasaporte a cualquier lugar de este y otros planetas, viajar en el tiempo e inventar mundos imaginarios. No se de donde vengo ni hacia donde voy. Solo espero que este breve paso por la tierra deje una pequeña huella y que mi contribución a través de la poesía y la pintura hagan más bella la vida.

EL POEMA QUE NUNCA ESCRIBIRÉ

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El poema que nunca escribiré
Se queda perdido entre las sombras
En un hueco lleno de palabras
En un verso que nadie nombra
El pantano se ha tragado todo
Libros, versos, pluma, obra
Ya no queda nada, solo el silencio
Tinta, sangre tiñen la alfombra.

LLORIR

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Llorar y reír
Sufrir por desear
Sufrir por no morir
Sentir peligro a la cercanía
Aterradora la distancia
Ser y no estar
Estar y no sentir
Ser un loco y arriesgarse
A morir llorando
Sufrir deseando sentir.

NO ES POESÍA

​

Reptar a ras de piso
Encadenarse a la tierra
Cerrar las puertas de una jaula
Engrillarse a una piedra
Transformarse en estatua
Cortarse las alas
Aumentar la fuerza de gravedad
Enjaular los sueños
Sentir la presión de todo el océano sobre mi cabeza
Transformarse en topo
Descender al inframundo
Condenar al corazón a no sentir
Dejar de palpitar eternamente

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