
Boris Devia

Nacido en Santiago de Chile en 1968.
Poeta, pintor y orfebre.
Se ha desempeñado en variados talleres dentro de su rubro.
Creador del Taller de Arte Cruz del Sur.
Con mas de 43 años de trayectoria.
En la actualidad se desempeña como profesor de arte en el Centro Cultural de Lautaro
TRUENO
No me imagino un día sin tormenta
Tú dejaste las nubes vacías
Todo el aguacero cayó de golpe en mis sienes
Se volvieron blancas las nubes tratando de encontrar la forma de perderte
Es cierto, el rayo cayó justo en medio de los dos
Disparando sin miedo ese recuerdo infame de la memoria
Donde cada vez vuelves con tu mirada, como vuelven las golondrinas detrás del pacifico
Siento que camino, solo en esta apuesta inútil del recuerdo
Siento tu mano al lado de la mía, pero no puedo tocarla, son tus ojos dos rayos de fuego donde se forman los truenos.
Son tus ojos infinitos los que me despiertan
por la mañana,
despierta me dicen y yo sigo
durmiendo en este sueño,
solo para que vuelvas disfrazada de tormenta
PAULUNA
​
​Fui tan solo un boceto en tus ojos de luna llena
Te conocí a orillas del Lago ranco
El viento nos abrazaba, tú me dijiste baja y yo bajé a beber tus aguas
No me arrepiento el daño ya estaba hecho
Subimos y bajamos esas escaleras como dos locos
Te conté toda mi vida en un segundo y tus ojos hicieron lo mismo con los míos
Vivimos cuentos de niños entre una realidad oscura
Tú solamente no besaste mi boca yo tampoco la tuya
Mis años habían pasado lentos y el frescor de los tuyos olían a roció
Tuvimos un hijo un gato callejero
Este delirio que llevo lo dejo en tus manos vacías
Intente retenerte como intenta la noche retener el día
No hay reflejo en el rio donde no vea tus ojos
Algunas veces te dejo prisionera en un poema para que no vuelvas sobre mi cabeza
Solo el sol sabe cómo secar las hojas en otoño
Pauluna aun pretendo retener tu mirada
Pauluma me segaron tus ojos de luna.
AQUÍ VAMOS DE NUEVO.
​
Te invito a que vuelvas un día de estos
Te invito a vivir mi vida verdadera
Te invito a que respiremos el aire de los peces
Te invito un vino con olor a leche
Te invito un día de estos a oler las frutillas y los manzanos de mi huerto
Te invito a un paseo dentro de tus ojos marrones
Donde está la mañana donde está la noche
Te invito a mirar las estrellas de Neruda en una tarde de invierno cuando el fuego se apaga en la mañana
Te invito a un bar oscuro
Vas pasando y comprendo que nadie es de nadie que las personas no nos pertenecen
Que los circos se marchan cuando se acaba la temporada
Como no nos pertenece el mañana
Que las fiestas se terminan cuando nadie se da cuenta
Que tu sonrisa no es eterna y se escucha loca como la de una niña
Silencio, viene caminando el caminante viene con un perro negro su reflejo es la luna, donde yo te invito a pasar la noche.